Para amantes de los ornitorrincos Autor de la entrada:Pedro Jorge Romero Publicación de la entrada:19 de diciembre de 2005 Comentarios de la entrada:Sin comentarios Neal Adams y su ornitorrinco de la muerte. —– También podría gustarte El elefante desaparece con su elefante que desaparece 21 de abril de 2016 Recomendados 2016 25 de enero de 2017 El tío Petros y la conjetura de Goldbach, de Apostolos Doxiadis 23 de junio de 2000 Deja una respuesta Cancelar la respuestaComentarioIntroduce tu nombre o nombre de usuario para comentar Introduce tu dirección de correo electrónico para comentar Introduce la URL de tu web (opcional) Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente.